Reacción al debate Trump vs Biden II de cara a las elecciones presidenciales del 2024.
El 27 de junio del presente año 2024, se llevó a cabo el primer debate entre el ex-presidente de Estados Unidos y actual candidato presidencial nominado por el Partido Republicano Donald Trump y el actual presidente de Estados Unidos y candidato para la reelección nominado por el Partido Demócrata Joe Biden (o como lo llamé al principio de su mandato Jorgito el Curioso). Tenía mucha expectativa con respecto a este debate, pero la verdad se impuso poco después: no fue el mejor debate que esperaba ver, en mi opinión.
El debate fue realizado por la cadena televisiva CNN, que aquí entre nos, sabemos que, al igual que todos los medios de comunicación de Estados Unidos son controlados por los Demócratas, iban a tratar de hacer que Biden quedara bien parado, ya que es el candidato que apoya el establishment, las élites económicas y clanes políticos de EE.UU, todo con tal de que Trump no pueda volver a la Casa Blanca el 20 de enero del 2025. Esa ha sido la meta desde antes de la elección de Trump en el 2016, durante su mandato (2017-2021) y durante las elecciones fraudulentas del año 2020. Biden empezó el debate diciendo, entre otras cosas que su administración "generó puestos de trabajo, hubo poca inflación", a lo que Trump retrucó diciéndole que, eso fueron logros que se alcanzaron bajo la administración anterior y que, cuando Biden asumió el cargo el 20 de enero del 2021, en plena pandemia, la administración Trump le entregó un país con nuevos puestos de trabajo, poca inflación, y sin Estados Unidos involucrándose en nuevos conflictos mundiales, salvo el bombardeo a Siria en el 2017 ordenado por el mismo Trump y en enero del año 2020 cuando dieron de baja en Bagdad, capital de Irak, a uno de los generales de alto rango del régimen teocrático chiita de Irán y comandante de las llamadas Fuerzas Quds: Qasem Soleimani junto con otro acompañante.
Trump dijo también que la imagen de Estados Unidos bajo la administración de su sucesor cayó de forma drástica y que ya nadie respeta a la principal superpotencia del mundo, ya que la Rusia de Putin, la Corea del Norte de Kim Jong Un y la China de Xi Jinping en sus palabras, se han aprovechado de la debilidad de la administración de Biden y el declive de la hegemonía mundial que hasta no hace mucho tenía Estados Unidos en el panorama internacional para poder avanzar en cuanto a su consolidación y construcción de la nueva hegemonía mundial se refiere, en fín, todo el debate fue de dimes y diretes entre Biden y Trump además de los escándalos que tienen, como por ejemplo el escándalo referente al hijo de Joe Biden, Hunter Biden, y el proceso judicial que atraviesa el ex-presidente Trump que lo considera una "persecución política", ya que tiene que ver por un lado, por la historia que vendió la actriz del cine para adultos Stormy Daniels, quién dijo que llegó a tener relaciones sexuales con Trump, y que, supuestamente, Trump le habría pagado a ella para que no contara este aspecto de su intimidad para que no afectara a su entonces candidatura para las elecciones del año 2016 (los que estén familiarizados con ese tema lo van a entender).
Hubo algo que me preocupó, y debe preocuparle a cualquier persona, y es el estado de salud físico y mental del actual presidente, Joe Biden, ya que, en este debate, el presidente no era capaz de articular bien las frases, no podía conectar bien una idea cuando ya estaba hablando de otra cosa que no tenía nada que ver con lo que los moderadores le estaban preguntando y se congelaba por momentos, hablaba demasiado rápido, como si tuviera prisa, como si no quisiera estar ahí. Frente a eso, Trump notó que algo estaba mal con su contrincante, tanto que dijo con cierto sarcasmo: "No pude entenderle bién lo que estaba diciendo, es más, yo creo que ni siquiera él mismo sabe lo que está diciendo".
En cuanto a la actitud de Trump en el debate, no es el Trump al que todos estamos acostumbrados a ver, no es el Trump del 2016 ni mucho menos el del 2020, ya que el Trump de este año, si bién mantiene su esencia y su pensamiento político, él ha estado muy suave con este debate, y hasta fue respetuoso con su rival. Más adelante, Trump dijo que su objetivo principal, de volver a ser elegido como Presidente, es acabar con la guerra entre Ucrania y Rusia, acabar con el conflicto entre Israel y Palestina, específicamente por el ataque perpetrado por los terroristas del grupo Hamás el 7 de octubre del 2023 y revertir las políticas introducidas por la administración Biden, administración que en estos 3 años y medio de gobierno, se ha dedicado a revertir todas las políticas que implementó la administración Trump, y Trump pretende hacer todo esto incluso desde antes de tomar posesión, como "presidente electo" de calmar las aguas entre Ucrania y Rusia.
Pero eso no es todo, ya que, después del debate, empezó a sentirse el pánico y el terror entre los panelistas que estaban cubriendo el evento en CNN, ya que se consideró que "Biden tuvo un pésimo desempeño" y que están muy preocupados por la salud del presidente, y especularon sobre el posible reemplazo de Biden por otro candidato. Muchos consideran a Gavin Newson, actual gobernador demócrata del estado de California como posible reemplazo, incluso a la ex.primera dama Michelle Obama como posible opción de reemplazo, pero resulta que la esposa del ex-presidente Barack Obama no tiene intención alguna de lanzarse como candidata presidencial porque no se siente lo suficientemente preparada.
De Biden continuar como candidato presidencial, más allá de su progresivo declive mental y físico, con 81 años a cuestas, esto facilitará aun más las probabilidades de que Trump sea elegido y regrese a la Casa Blanca. En el caso hipotético de que Trump gane los próximos comicios del presente año, se convertiría en el segundo presidente de Estados Unidos en su historia en tener dos mandatos no consecutivos en cuatro años, siendo el primero y el único en lograrlo hasta la fecha, el presidente Grover Cleveland, quién tuvo su primer mandato de cuatro años por el periodo (1885-1889) y su segundo mandato no consecutivo por el periodo (1893-1897), ante su mismo sucesor y posteriormente antecesor, el republicano Benjamin Harrison; quién a su vez, era nieto del presidente William H. Harrison quién fue el primer presidente de Estados Unidos en morir en el cargo en 1841, quién gobernó por el periodo (1889-1893) tras haber derrotado a Cleveland en las elecciones de 1888, cuando el entonces presidente era candidato a la reelección. Años después, en 1892, el entonces presidente Harrison quiso ser reelecto para las elecciones presidenciales de ese mismo año, pero resulta, pasa y acontece, que su contrincante para los comicios de ese año sería nada más y nada menos que su antecesor Grover Cleveland, quién derrotó a Harrison y recibió el cargo de parte de él en el año 1893, comenzando su segundo mandato no consecutivo que duró hasta 1897 cuando Cleveland entregó el cargo a su sucesor, el republicano William McKinley cuyo mandato duró hasta 1901 cuando fue asesinado.
Este patrón de hechos pudiera o no repetirse con estas elecciones del año 2024, ya que, hay que tener en cuenta de que Trump fue elegido en las elecciones del 2016 cuando derrotó a Hillary Clinton aunque ella había ganado por el voto popular, asumió la presidencia para un periodo de 4 años (2017 - 2021), inmediatamente lanzó su campaña para la reelección y, en plena pandemia, se postuló para la reelección para las elecciones del 2020, las cuales "perdió" ante Biden. Posteriormente Joe Biden asume la presidencia el 20 de enero del 2021 y quiere también ser reelecto para las elecciones del 2024 y su contrincante, su rival político es nada más y nada menos que su antecesor el ex-presidente Donald Trump, quién aspira a un segundo mandato no consecutivo de cuatro años.

Comentarios
Publicar un comentario