Reacción a la entrevista de "El Pais" de España a Antonella Marty.
Acabo de leer la reciente entrevista que el periódico "El País" de España, conocido acá entre nos como "Lo País", hizo a la politóloga argentina Antonella Marty. En dicha entrevista se habló de muchos temas, especialmente de política, del liberalismo y de otras cosas. Hubo algo que llamó la atención de varios, por no decir muchos y es que, con respecto a la pregunta de como se definía actualmente, Marty dijo en la entrevista, y citamos: "No sé que palabra usar. He estado muchos años dentro de lo que se llama movimiento liberal y he visto que es prácticamente una secta", en pocas palabras, Marty se identificaba antes con el movimiento liberal pero que ya no se siente "liberal" porque considera que se convirtió el liberalismo en una "secta", en un movimiento de la "ultraderecha" cooptado por la "derecha trumpista" financiado por, según la misma Marty, la llamada "Alt-Right", osease la "malvada ultraderecha supremacista blanco" (Argumento típico de liberales en EE.UU, recuerden que allá le dicen liberales, "liberals" a los progres)
Marty explica esto de la siguiente forma, y citamos: "Una secta (el liberalismo) en el que un grupo de viejos amigos deciden si entras o no, y si eres mujer, imaginate, peor. Si hablas de feminismo, sos la loca, si hablas de libertad migratoria, olvídate, porque se está contaminando la pureza de la que hablan: si hablas de legalización de las drogas, tampoco; si hablas de derechos y libertades LGTBI, te dicen que sos una marxista cultural...". Pero lo que realmente me dan ganas de escribir algo al respecto en este blog, es que, con respecto a lo que ha estado haciendo el actual presidente de Argentina Javier Milei, Marty tuvo el atrevimiento de comparar a Milei y a Viktor Orbán, actual primer ministro de Hungría, con el tirano socialista de Venezuela Nicolás Maduro, y citamos: "Nicolás Maduro habla de patria o muerte que es lo mismo que dice Milei o Viktor Orbán. Milei repite que el socialismo está tomando el mundo, todo el rato como una frase de Twitter".
Frente a lo dicho por Marty, tengo algo que decir: Me parece desacertado el hecho de comparar a Milei y a Orbán con Nicolás Maduro, porque está comparando a mandatarios elegidos democráticamente con tiranos socialistas, por lo que, lo que le faltó a Marty fue decir que Milei es igual a Hitler, como siempre lo hacen las personas con un político o personaje de la sociedad que no les gusta lo que piensan, y esto se ve más que todo en los progres, donde tildan a todo el que no piense como ellos como : xenófobo, racista, homófobo, ultraderecha, nazi, fascista y demás cosas que suelen gritar a los cuatro vientos sin siquiera saber el significado de dichas palabras, especialmente la palabra "fascista" o "fascismo". Y es que lo mismo piensa su colega entrañable, Gloria Álvarez, ya que ella, inicialmente, salió a la palestra pública en el año 2014 cuando fue invitada a la ciudad de Zaragoza, España, a dar un discurso con motivo del Parlamento Iberoamericano de la Juventud, donde habló en contra del socialismo, dando entender a muchos, que por lo que decía, que era de "derecha". (Me acuerdo de ello porque cuando salió ese video lo ví). Error, porque Gloria Álvarez no era "derechista" era libertaria y con los años, se fue desdibujando poco a poco, hasta llegar al punto de convertirse en una "liberprogre", teniendo una especial fijación en la figura del ex-presidente de Estados Unidos y actual candidato a esperas de ser nominado por el Partido Republicano para las elecciones del 2024: Donald Trump. Después de haber sostenido un debate con el filósofo argentino Agustín Laje, creo firmemente en que la politóloga guatemalteca no volvió a ser la misma, ya que, después de ese debate, sus posturas pasaron a lo absurdo, al sinsentido, al punto de convertirse en lo que decia odiar: una progresista.
Si bién ella tenía potencial cuando escribió un libro con Axel Kaiser, que por cierto me gustó mucho, llamado "El Engaño Populista", donde se desenmascara el populismo utilizado por la ultraizquierda junto con otras cosas de contenido cronológico e histórico, y cuando lanzó su libro llamado "¿Cómo hablar con un progre?"; después de eso, escribió un libro donde habló pestes del movimiento conservador con el libro "¿Cómo hablar con un conservador?". Ya uno sabe a este punto por donde va el asunto. Volviendo a lo de Marty, ella sostiene de que el liberalismo actual "se identifica en ocasiones con el supremacismo o el nacionalismo blanco con la derecha alternativa".
Hay una cosa que se debe puntualizar. Decir que Milei es un ultraderechista o que Milei es un nacionalista supremacista blanco, o que Milei es igual a Nicolás Maduro, nuevamente es enfocarse en discutir asuntos periféricos en vez de centrarse en el punto de discusión más importante, en palabras castizas, las declaraciones de Marty a "El Pais" con esta reciente entrevista, dan a entender que está "meando fuera de pote". Milei no es nacionalista, él se considera un liberal-libertario, el que sí es nacionalista es Trump y eso se vió en su primer mandato, que estuvo plagado tanto de aciertos como de desaciertos siendo el primero (bombardear Siria con misiles) después de haber prometido que no iniciaría nuevos conflictos, el segundo nombrar al neoconservador John Bolton, quién fungió en la administración de George W. Bush como Subsecretario de Estado para Control de Armas y Asuntos de Seguridad Internacional, como Consejero de Seguridad Nacional, siendo curioso el hecho de que Bolton precisamente fue el artífice de la invasión estadounidense a Irak en el 2003, que derrocó al régimen baazista presidido por Saddam Hussein,
Entonces, estas declaraciones de Marty a "Lo País" no es de extrañar porque es, básicamente, el mismo argumento que utilizan los progres de Estados Unidos con respecto al ex-presidente Trump y con cualquier persona que no piense como ellos, ya saben, los típicos "xenófobos", "ultraderechista supremacista blanco", etcétera. Me parece que tanto Marty como su homóloga Álvarez están mas o menos en el mismo nivel que cuando Milei se metió a la política, el primero en criticarlo duramente fue su otrora colega, el economista argentino Diego Giacomini, diciendo que el hecho de que Milei se metiera en política, fue el peor error de su vida prácticamente, ya que, según el mismo Giacomini, había que dar la batalla cultural sin necesidad de meterse en la política.
Esta es mi reacción a la entrevista brindada por Antonella Marty a "Lo País", y pienso que, de seguir las cosas como van, se unirá muy pronto a su homóloga guatemalteca en la etapa del ostracismo, es decir, en el olvido, siendo parte del catálogo gris de los politólogos, es decir, una más del monton.
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