El asesinato de Miguel Uribe Turbay. La involución de Colombia en 3 años de Petro
Me acuerdo todavía del 7 de junio que pasó, de este año 2025. Todos vimos en los medios de comunicación de Colombia, y en todo el mundo lo que había pasado: mientras estaba dando un discurso en un municipio de la capital de Colombia, frente a algunos simpatizantes, el senador y precandidato a la presidencia de Colombia para las elecciones del año 2026 por el partido político Centro Democrático, Miguel Uribe Turbay, fue víctima de un atentado. Dos balas impactaron contra su humanidad, segándole la vida el día 11 de agosto del 2025. Estuvo dos meses luchando por su vida en la Fundación Santa Fé de Bogotá, Colombia, hasta que partió de este mundo, dejando a su esposa Maria Claudia Tarazona y a su hijo de 4 años Alejandro, su padre Miguel Uribe Londoño, su hermana mayor, y demás familiares, amigos y conocidos.
Supe de la existencia de Miguel Uribe cuando lanzó su candidatura a la Alcaldía de Bogotá en las elecciones regionales del 2019 hace 6 años atrás (antes del COVID-19), y ví los debates en los que él le rebatía los argumentos a la entonces candidata y senadora del Congreso de Colombia por el Partido Alianza Verde Claudia López, quién luego ganó la Alcaldía de Bogotá, pero la victoria de Claudia López fue en gran parte porque ella postuló y al mismo tiempo, se aprovechó totalmente de la llamada "Consulta Anticorrupción" donde, en pocas palabras, muchos ciudadanos votaron a favor de varias propuestas que 1) Varias de esas propuestas ya estaban en diversas normas y leyes solo que nunca fueron aplicadas y 2) Otras propuestas se introdujeron de manera populista para que tuviera sentido la consulta. Después, Miguel Uribe se lanzó como senador en las elecciones parlamentarias del 2022, esta vez por el partido político del ex-presidente de Colombia y ex-senador Álvaro Uribe Vélez: Centro Democrático, y fue el senador más votado de su lista, y eso que era lista abierta.
Reconozco que hubo ciertas cosas que el difunto senador hizo por redes sociales de las cuáles yo manifesté mi desaprobación en mi cuenta de Twitter (ahora X) debido a lo que percibí como una manera ridícula de dar a conocer sus propuestas, obviamente por el fenómeno TikTok, o lo que llamaría la "TikTokeitización" del contenido (y sí, es lo que yo pienso todavía de eso), pero eso no demeritaba sus opiniones contra el gobierno de Gustavo Petro (mejor dicho desgobierno porque eso es lo que ha sido en estos últimos 3 años) ni lo que él estaba haciendo en ese momento. Tampoco lo apoyé como pre-candidato presidencial porque, para mí, todavía le faltaba mucha cancha, pero lo hizo en un momento en el que ni siquiera hizo falta esperar tiempo para que vinieran Raimundo y todo el mundo a postularse para ser precandidato para las elecciones presidenciales venideras del año 2026, donde los ciudadanos elegirán al próximo presidente de Colombia para el periodo constitucional 2026-2030 (si es que llega a haber elecciones presidenciales, libres y transparentes en Colombia).
Aun así, Miguel se lanzó y se dió a conocer a nivel nacional, aunque inicialmente no tenía tanta aprobación dentro de la misma consulta de su partido político, y a nivel general tampoco sobresalía; pero si lo comparamos con lo que fue Duque, hay que resaltar que el ex-presidente de Colombia Iván Duque fue senador del Centro Democrático en el periodo constitucional (2014 - 2018), luego, dejó su curul y se lanzó a la presidencia de Colombia por el Centro Democrático, y aunque antes de las elecciones aparecía como la opción menos probable a ganar las elecciones del año 2018, ganó en la consulta de los candidatos de la "derecha" colombiana, la primera y la segunda vuelta contra el actual presidente Gustavo Petro. Con esto, ¿había una posibilidad para que hubiese sucedido lo mismo con Miguel Uribe Turbay?. Quizás, porque hay muchos aspectos en común: ambos eran senadores, ambos eran jóvenes cuando lanzaron sus candidaturas y ambos en las encuestas iniciales de sus candidaturas aparentaban que no iban a tener éxito en sus campañas, pero hay diferencias entre los dos: Duque solo había sido senador cuando había ganado las elecciones presidenciales del 2018, mientras que Miguel Uribe Turbay ya venía teniendo una carrera política en ascenso, pero todo perfilaba a que, mas o menos pasara lo mismo.
Con el asesinato de Miguel Uribe Turbay, se vuelve a demostrar que Colombia ha retrocedido en el asunto de la seguridad en 3 años de desgobierno de Petro. El 9 de abril de 1948, el que iba a ser candidato presidencial en las próximas elecciones presidenciales de ese tiempo el abogado Jorge Eliécer Gaitán fue asesinado a las puertas de su oficina en Bogotá, desencadenando lo que se dió a conocer como el famoso "Bogotazo", y muchos años después, en el año 1989, fue asesinado el candidato presidencial Luis Carlos Galán Sarmiento, quién se estaba lanzando para las elecciones venideras de 1990, que las terminó ganando César Gaviria, quién además, era el jefe de campaña de Galán. Después, asesinaron a otros candidatos presidenciales del otro lado de la izquierda.
Por si fuera poco, la violencia todavía no había terminado en Colombia, ya que, el 2 de noviembre de 1995, fue asesinado el ex-candidato presidencial y líder del partido político Movimiento de Salvación Nacional Álvaro Gómez Hurtado, a las afueras de la sede de la Universidad Sergio Arboleda en Bogotá, en la cual trabajaba como profesor. Hoy, se repite la historia esta vez con Miguel Uribe. ¿Cuántas vidas más se van a seguir sacrificando?.
Ésta es la primera vez que veo como un candidato presidencial en Colombia es asesinado, por lo menos desde que estoy viviendo acá desde hace casi 9 años, por lo que nunca pensé que viviría lo suficiente para presenciar esos lamentables sucesos, que se creía que se habían superado, que se creía que nunca más se iba a tener que repetir el mismo dolor, el mismo sufrimiento tal como lo padeció Colombia en sus años más oscuros y difíciles en los años 80 y 90 del siglo XX. Muchos ciudadanos siguen pidiendo y clamando por justicia y en estos momentos, hay que enfocarse en eso: pedir justicia.
Así ha pasado a lo largo de la historia con este tipo de asesinatos, y muchos de estos asesinatos quedan en la impunidad, sin resolverse nada. Ojalá que el asesinato de Miguel Uribe Turbay no quede impune, porque mientras su sangre clama desde la tierra, muchos seguiremos acá, en este espacio pidiendo por justicia, porque de esa forma, creo, honraremos la memoria de él, es lo único que podemos hacer. Como dice un refrán muy conocido: "pueden matar al hombre, pero no pueden matar las ideas".
Nuevamente, mando mis más sinceras condolencias a la familia de Miguel Uribe: su esposa, su hijo de 4 años Alejandro, a su padre, a sus amigos, familiares y allegados más cercanos. ¡Que Miguel Uribe Turbay tenga el descanso eterno garantizado por Dios y que brille para él la luz perpetua! ¡Que nunca más se vuelva a repetir estos hechos en Colombia!

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