El asesinato de Charlie Kirk. Cuando te silencian por tener tu propia voz.

 



 Desde los últimos años, diría que, desde siempre a lo largo de la historia de la humanidad, cuando un lado del extremo del espectro político ve que cierta persona se vuelve cada vez más popular, atrae la atención tanto de simpatizantes como de curiosos, que su mensaje va calando poco a poco en la sociedad, hasta llegar al punto de poner al desnudo lo que se consideran son las mentiras, los escándalos de corrupción que aquejan tanto a un bando como al otro, cuando eso sucede, los más radicales piensan que es la hora de "quitarse esa molestia de encima", osease, asesinar a la persona.   El 10 de septiembre del 2025, justo cuando había comenzado a hablar frente a un aforo de 3.000 personas según lo reportado por las autoridades de EE.UU, el reconocido influencer, activista y opinador alineado hacia la derecha Charlie Kirk, fue asesinado de un disparo que recibió en el cuello, ante el horror de las personas que se habían reunido en una universidad que está en el estado de Utah, Estados Unidos para escucharle hablar y, como era costumbre cada vez que iba a cada universidad de Estados Unidos debatía con las personas que no pensaran como él: los llamados "guerreros de la justicia social", los progres, los "woke".

Cuando ocurrió el crimen, los policías capturaron inmediatamente a una persona, pero lo liberaron tras cerciorarse de que no encajaba su perfil con el del presunto homicida que efectuó el disparo contra la humanidad de Kirk.  Charlie Kirk fue el fundador de Turning Point USA, una organización sin ánimo de lucro que se dedica a promover los valores del conservadurismo en las principales universidades de Estados Unidos.  Charlie  siempre acostumbraba a darle el uso de la palabra en sus debates a los que pensaban diferente a él, incluso, quienes lo querían ver muerto simplemente por no pensar en él, y Charlie, sin hacer apología a la violencia, de manera tranquila, pacífica, intercambiaba posturas y refutaba los argumentos que le decían, tal como una conversación normal.  

Pienso que este asesinato no se justifica, y no porque piense de manera similar a Kirk como más de uno querrá venir a decir.  Todos quienes han escuchado los debates de él por internet, por medio de fragmentos de videos publicados en X, en TikTok han sido en su gran mayoría, todos los que se encuentran en una amalgama de posturas desde la izquierda hasta la derecha, sin importar la categoría que divide el iceberg político e ideológico.  Muchos han estado de acuerdo con él en todo, otros no tanto pero coincidían en otros puntos esenciales, como es mi caso, y otros que simplemente no estaban de acuerdo con sus posturas pero respetaban su opinión.  Eso es una cosa, ¿pero pasar de respetar la opinión del otro aunque no estés de acuerdo con lo que dice, a querer matar a una persona porque piensa diferente a ti o porque tiene una opinión que a uno no le gusta?   ¿En que tipo de sociedad pasa esto?  La respuesta es: en una sociedad como la nuestra: carente de valores, de principios, de humanidad, de honestidad, etcétera.

Cuando ví los últimos instantes de la vida de Charlie Kirk, inmediatamente pasó por mi cabeza cuando mataron al precandidato presidencial de Ecuador del 2023 Fernando Villavicencio, cuando intentaron matar al ex-presidente de Brasil y entonces candidato presidencial en 2018 Jair Bolsonaro, cuando intentaron matar al entonces candidato y actualmente presidente de Estados Unidos Donald Trump en más de dos ocasiones el año pasado 2024, cuando el 7 de junio del 2025 asesinaron al pre-candidato presidencial para las elecciones presidenciales de Colombia del 2026 Miguel Uribe Turbay.  Uno está entendiendo el mensaje claramente y es lo que la ultraizquierda siempre ha hecho a lo largo de la historia, básicamente todo su accionar en la historia se reduce a esto: "nosotros imponemos nuestras ideas por la fuerza y no toleramos a quien piense distinto a nosotros, toleramos solo a los que piensen como nosotros, pero si se salen del libreto o piensan diferente, sellaron su suerte".   ¿Esto como nos deja a nosotros? ¿tenemos que quedarnos callados, sumisos para no expresar una opinión o decir algo que pueda "molestar" a los que tienen demasiada fragilidad y sensibilidad ante opiniones distintas? ¿tenemos que quedarnos callados porque esa es la forma, según ellos de "desescalar el odio"?.

En el centrismo biempensante y en la izquierda moderada, han dicho que "hay que desescalar el odio", que "todo se resuelve con diálogo".  Si todo se resolviera con diálogo como dicen, no hubieran asesinado a Villavicencio, a Miguel Uribe, no hubiesen intentado acabar con el presidente Trump en su entonces campaña presidencial del año pasado, con el ex-presidente brasileño Bolsonaro, no hubieran hecho todo y cuánto está en sus manos para terminar de polarizar a la sociedad, porque lo que siempre ha hecho la izquierda es posar de victimas cuando antes eran los victimarios: el clásico de aquellos que "tiran la piedra y esconden la mano"; si todo se resuelve con diálogo como dice el centrismo no estuvieran ocupados tirando cuentas, hackeando y cancelando a cualquier persona.  Todo ese planteamiento del diálogo si bien suena bonito e idílico, no funciona cuando hay personas que quieren destruirte tanto física como moralmente por el hecho de pensar y tener una opinión distinta.

Siempre he dicho que este momento, especialmente el que estamos viviendo a día de hoy, no es momento para quedarse callado, no es momento para quedarse sumiso para evitar que nos silencien, bloqueen o censuren, es el momento de mantener, con razones de peso, nuestras posturas, nuestras creencias, nuestras convicciones con toda la firmeza y seguir adelante defendiendo esas convicciones.  Hay que seguir adelante y no doblegarse ante nadie, solo uno puede arrodillarse ante Dios pero no ante quienes pretenden que con la intimidación y la censura, dejemos de opinar libremente solo porque no les gusta escuchar la verdad que es objetiva, más no subjetiva.

Charlie Kirk murió dejando una esposa viuda, tras 3 años y medio, casi 4 años de matrimonio, con dos hijos pequeños que, al igual que el hijo de Miguel Uribe Turbay, no podrán sentir llegar ni abrazar a su padre, ni compartir muchos momentos con él, porque más que figuras políticas, más que figuras públicas, para ellos, solo era: su papá.  Mando mis más sinceras condolencias para la familia, amigos y allegados más cercanos de Kirk.

PD: Quienes se burlen de la muerte de Charlie Kirk o de cualquier persona, como lo han venido haciendo en estos dias, digo que son unos impresentables que carecen de alma, porque, aunque puedas detestar a una persona, eso no justifica el querer matarla porque no te gusta como piensa.


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