José Antonio Kast es el nuevo presidente de Chile para el periodo (2026-2030). ¿Qué ha cambiado en Chile para dar el giro?
En la segunda vuelta de las elecciones presidenciales llevadas a cabo el domingo 14 de diciembre del 2025, José Antonio Kast fue elegido como el nuevo presidente de Chile tras vencer a su contrincante Jeanette Jara, apoyada por el Partido Comunista de Chile y por los diversos partidos y movimientos que van desde el centro a lo extremo de la izquierda chilena, saben, la que todavía reivindica la figura del difunto Salvador Allende, quién fuera derrocado por los militares encabezados por Augusto Pinochet el 11 de septiembre de 1973. Hay que tener en cuenta que Kast no está en el juego político chileno desde hace 3 días, ha ejercido como congresista y ha participado como candidato presidencial en las elecciones presidenciales del 2017, cuando fue elegido el difunto Sebastián Piñera, quién para el momento había ejercido su primer periodo presidencial no consecutivo (2010 - 2014) y fue elegido para un segundo mandato no consecutivo (2018 - 2022), luego en las elecciones presidenciales del 2021 cuando quedó de segundo lugar ante el actual presidente saliente de Chile Gabriel Boric, en ese momento candidato por parte de la izquierda, y en estas elecciones del 2025, cuando fue elegido, cumpliéndose el refrán popular que dice: "la tercera es la vencida"; y casos como este se han dado en política, algunos hasta un cuarto intento, pero son excepciones contadas con los dedos de una mano.
Como era de esperarse en una elección democrática, los ultraizquierdistas, en vez de aceptar la derrota y hacer autocrítica, apelan siempre a la vieja confiable: decir que hubo fraude, intentar causar destrozos en las calles, y obviamente señalar a Kast de ser un "nazi ultraderechista adorador del dictador Pinochet", esto porque su hermano mayor Miguel Kast fue uno de los que trabajó con los Chicago Boys en Chile durante la dictadura militar de Pinochet y, especialmente, porque para el plebiscito de 1988 donde ganó el NO, en ese entonces un joven José Antonio Kast, quien era un estudiante universitario, apoyaba la opción del SI, que significaba que Pinochet se quedara en el poder, por lo menos hasta 1997. El resultado de dicho plebiscito lo saben todos, y tras 16 años y medio de dictadura, el dictador Augusto Pinochet entregó el poder a Patricio Aylwin, un civil y el resto es historia.
Más allá de todas las cosas que se le puedan discutir, lo cierto es que en Chile ocurrió un giro hacia la derecha, y esto se ha producido por muchas cosas, a saber:
1. El gobierno de Gabriel Boric terminó siendo un gobierno de "izquierda moderado" (que eso es como hablar de un unicornio, ya que la izquierda tiene de todo menos moderación, en mi opinión) que fue quien criticó al régimen socialista de Venezuela y se opuso a los dos bandos en medio del conflicto entre Israel y Palestina a raíz de los atentados terroristas de Hamás el 7 de octubre del 2023.
2. Una de las propuestas banderas de Boric en su momento, era tratar de derogar la Constitución de 1980, que fue la constitución promulgada bajo la dictadura de Pinochet, y que al día de hoy se mantiene con varias reformas. Spoiler: No se pudo hacer debido a que el primer borrador del proyecto de la nueva constitución, presentado por la ultraizquierda no fue aprobado, así como tampoco fue aprobado el segundo borrador presentado por la centro-derecha, y eso nos lleva a que se mantuvo la Constitución de 1980.
3. Las promesas incumplidas de Boric que hicieron que, nuevamente, se mueva el péndulo político.
Con todo esto, Boric llegó al poder producto del llamado "estallido social" liderados por los socialistas chilenos contra el gobierno de Piñera, osease la ultraizquierda, de la que luego en Colombia hicieron el "copia y pega" con el paro estudiantil del 2018, cuando Duque tenia menos de seis meses de haber asumido el cargo de Presidente, luego el paro del 2019 y el del 2021; era ese momento en el que, los ultraizquierdistas, alimentaron la narrativa de que todo estaba mal, que había demasiada corrupción, que si la ultraderecha esto, que si la ultraderecha lo otro, todo bajo el mensaje "el pueblo despertó", solo para que cuando eligieron a los mesías de ultraizquierda, los mismos ultraizquierdistas, que decían que serían más "críticos" con sus mesías (lo cual es imposible porque no pueden salir del pensamiento único orwelliano) callaran durante todo su gobierno cuando les empezaron a clavar más impuestos que los que hizo "la ultraderecha", que hubieran más escándalos de corrupción que los escándalos de la "ultraderecha", en pocas palabras, el "pueblo que despertó", como lo vocifera la ultraizquierda, se "durmió", y solo "despiertan" cada cuatro años cuando sus mesías dejan el poder (si es que lo dejan).
Personalmente me decantaba más por la opción de Johannes Kaiser, ya que estuve siguiendo las elecciones presidenciales de Chile de este año 2025, pero al final pasaron Kast y Jara a la segunda vuelta. Ahora bién, ¿qué vendrá para Chile en los próximos cuatro años? ¿Será acaso que Kast aprovechará para hacer cumplir su plan de gobierno y las promesas de campaña y ratificará su antiglobalismo, o se convertirá en la versión chilena de "Mauricio Macri", en este caso un Piñera 2.0?
Eso lo dirá el tiempo, mientras tanto, el mapa político de América del Sur sigue cambiando de color rojo a azul, y después vendrán las elecciones presidenciales en Colombia, Perú, Brasil y Costa Rica en el año entrante 2026. Asi que, ¡ojo pelao!

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